Si tu empresa recopila nombres, teléfonos, correos o datos de clientes y colaboradores, está tratando datos personales. Estos son los puntos que conviene tener claros.
Qué se considera dato personal
Es cualquier información que permita identificar a una persona, directa o indirectamente: nombre, documento, correo, teléfono, dirección, datos de facturación, entre otros.
Principios que guían el tratamiento
- Licitud, lealtad y transparencia.
- Finalidad determinada y minimización de datos.
- Calidad y seguridad de la información.
- Responsabilidad demostrada.
Derechos de los titulares
Las personas pueden ejercer los derechos de Acceso, Rectificación, Cancelación, Oposición, Portabilidad, Olvido y Limitación (ARCO-POL). Tu empresa debería tener un canal claro para atender esas solicitudes.
Primeros pasos recomendados
- Identifica qué datos personales tratas y con qué finalidad.
- Publica un aviso de privacidad claro y accesible.
- Define procedimientos internos para solicitudes de titulares.
- Aplica controles de seguridad (accesos, usuarios, auditoría).
- Documenta políticas y revisa periódicamente tus procesos.
Cómo ayuda la tecnología
La tecnología no sustituye las decisiones legales de cada empresa, pero sí facilita la trazabilidad: registros, control de accesos y evidencias de las acciones realizadas dentro de los sistemas.